viernes, 6 de septiembre de 2013

2 de septiembre de 2013. Reencuentro

Comienza un nuevo curso.
Más de un mes después de mi último contacto con el taller vuelvo a ver a "mis niñas". 
- "Durante este mes de agosto he entrado en el taller a mirar a tus chicas de vez en cuando. Me impresionó mucho aquello que escribiste sobre el hecho de que iban a estar mirando una habitación vacía", me dice E.  
- "Tan sólo 2 de ellas miraban. Eso habrá que remediarlo hoy", le contesto agradecido.

Hoy me apetece escribir algo un poco más técnico.

Comienzo el curso yo sólo. Lunita está de vacaciones y R. no sabemos dónde está. Espero que vuelvan pronto.

Siento que he descansado. Falta me hacía.
Enfrentarme a la tercera mirada así, sin anestesia, me impone un poco pero hay que rematar y no hay mejor día que hoy. Me siento capaz. (¡qué diferencia con la última clase!)
Parto de unos huecos en blanco que hay que rellenar. 

"No son ojos", no dejo de repetirme, "son manchas de color, luces y sombras".
Cuando dejas un hueco en blanco hay que asumir que luego habrá que taparlo con coherencia, retocando y posiblemente repintando lo que hay alrededor.
Eso supone volver a mezclar en la paleta para sacar los tonos que usé tiempo atrás.

Abro paréntesis: 
TODOS los tonos que veis son fruto de la mezcla de unos pocos colores primarios. Hay pintores que prefieren comprar muchos colores. A mí personalmente me gusta "mezclar". Pienso que así se aprende más sobre el color y a la vez es un reto.
Aunque en teoría todo color es mezcla de colores primarios (Rojo, Azul y amarillo), lo cierto que en la realidad existen colores imposibles de obtener mezclando, como el violeta o el verde esmeralda y, por supuesto, el blanco o el negro. Es una cuestión de pigmentos (en la película "La joven de la perla", hay una escena sobre los pigmentos que me encanta) 
En mi paleta tengo: Blanco, negro, amarillo, rojo, azul, y violeta (no entraré en los tipos de color, porque hay muchos "amarillos", "rojos", etc)
Cierro paréntesis

Pues bien, antes de pintar tengo que conseguir los mismos rosas, pardos, rojizos, etc. que usé tiempo atrás. Si no, tendría que repintar todo.

También es muy importante dedicar un tiempo a mirar el modelo para encontrar las 3 o 4 "manchas" que componen el interior del ojo. Observando la imagen se pueden apreciar:   
Detalle del ojo a 2 de septiembre de 2013
Algo que he aprendido es que tan importante es el exterior del ojo como el interior. El exterior es lo que "situa" la mirada, no sólo el interior. En el caso del ojo que os he mostrado, tuve que retocar bastante dicho exterior.
Es curioso, viendo el ojo al detalle, pareciera que ha recibido un balonazo, ¿verdad? Sin embargo, al ir hacia atrás y ver los dos en su conjunto, todo parece encajar, ¿no creéis?
Detalle de los ojos de la niña de la izquierda. 2 de septiembre de 2013

La clase me cundió bastante. Me dio tiempo también a retocar los ojos de la niña de la derecha, que estaba un poco "bizca". No entraré en detalle, pero me gustan más ahora.

  
Bueno, pues ya tengo a las 3:

Detalle de la niña de la derecha. 2 de septiembre 2013
Detalle de la niña del centro. 2 de septiembre 2013
Detalle de la niña de la izquierda. 2 de septiembre 2013
No negaré que para mí es una gran satisfacción. ¡Lo he conseguido! 
Finalmente tengo a mis 3 niñas terminadas (salvo retoques finales) enfrente de mí. 

Nueve meses después.


El Aprendiz.